29 jun

Robot con IA llegará más allá de la exosfera.


CIMON
La inteligencia artificial es una de las tendencias tecnológicas más importantes de los últimos años, así que la NASA e IBM experimentan con IA en el espacio exterior  enviando un robot con inteligencia artificial a la Estación Espacial Internacional (ISS).

Inteligencia, cara, ojos, boca y oídos para un robot espacial

Se trata de un transporte para la NASA el robot ha sido desarrollado por Airbus e IBM para la agencia espacial alemana, con la colaboración y supervisión del hospital universitario Ludwig-Maximilian (LMU) para los aspectos humanoides del sistema.

Su nombre es CIMON (siglas de Crew Interactive Mobile Companion), tiene unas dimensiones similares a un balón medicinal o de volleyball, como dicen en The Verge, con 32 centímetros de diámetro y un peso de 5 kilogramos, y su estructura está enteramente fabricada por impresión 3D, combinando metal y plástico para su construcción.

Dado que entre sus cometidos está el demostrar que puede existir cooperación entre seres humanos y máquinas inteligentes (es uno de los experimentos), tiene “cara” (una pantalla), “ojos” (dos cámaras, y una adicional para el reconocimiento facial), “orejas” (siete micrófonos) y “boca” (un altavoz), de modo que puede mostrar contenido a los astronautas y al mismo tiempo registrar material con las cámaras, que pueden usarse para realidad aumentada. Está dotado de sensores ultrasónicos para medir distancias y 14 ventiladores, porque se trata de un robot “flotante”, al estilo de aquel Int-Ball de la JAXA (aunque quizás no tan adorable).

La colaboración de IBM fue con la Watson AI, y se trata de que CIMON vaya aprendiendo con el entrenamiento que le proporcione algún colega humano, ya que no es capaz de aprender por sí solo. El robot recurrirá a AI para el procesamiento del texto, el habla y las imágenes, así como para encontrar información específica e interpretar las reacciones de los astronautas (humor y sentimientos).

Matthias Biniok, arquitecto jefe de IBM para Watson, explica que sus habilidades pueden mejorarse con ese entrenamiento y el contexto de cada acción. Además, añade Till Eisenberg, jefe de proyecto por parte de Airbus, que CIMOS aún no incorpora todas las capacidades que se esperan de un asistente inteligente espacial en el futuro, y que se centrarán en ver qué ocurre a medio plazo en cuanto a los efectos en un pequeño grupo para poder plantear las posibilidades a largo plazo, en misiones a la Luna o Marte.

Los experimentos previstos para CIMOS cuando esté ya flotando por la ISS incluyen un cubo de Rubik, cristales y un experimento médico en el que el robot hará las veces de cámara flotante, así que prometen ser cuanto menos curiosos. Y en cuanto al manejo de CIMOS, está pensado para que no requiera las manos de los astronautas, con control por voz, y se dirigirá al astronauta que le hable, pudiendo ejecutar expresiones faciales, moviéndose de manera autónoma.